El sol de estos días le vuelve a dar sentido al aire acondicionado de cualquier vehículo. Ya no basta bajar la ventanilla, pues el aire que entra ya viene caliente y solo se revuelve con la bruma interna que evapora un botella de agua y ni alcanza a secar el sudor en la frente de quien va al volante.

Para el conductor urbano, el tránsito y el ruido suponen el peor aderezo para quejarse del calor. Para un operador de autotransporte, todos los climas representan la atmósfera de sus días y sus noches. No solo el caos, el ruido y la contaminación, sino todas las tipografías del país.

Imaginemos, por ejemplo, un accidente en la carretera, un cierre vial o, como en muchos casos, los tiempos de carga y descarga en el patio de cualquier empresa, que si bien pueden llevar dos horas, hay los que implican uno o dos días esperando.

La cabina del tractocamión se convierte en la casa de miles de operadores. Ahí duermen, comen, descansan, trabajan y siguen andando. Usar el aire acondicionado de la unidad en ralentí es, para muchos, la única fuente para refrescar su pequeño microcosmos.

Pero cuánto cuesta esta práctica, cuánto combustible quema un camión encendido e inmóvil, qué otra opción existe si el conductor no se puede bajar de la unidad durante este tiempo.

Aproximadamente un tracto en ralentí consume tres litros de diesel por hora. Si redondeamos el precio de litro a 19.50 pesos, serían unos 292.5 pesos considerando cinco horas por día. En 20 días serían 5,850 pesos. Y multiplicado por los 12 meses del año el total sumaría 70,200 pesos.

Sin duda habrá quien consuma mucho más, o quizá menos y su impacto no sea tan significativo. Lo cierto es que para disminuir el costo de tener un camión encendido para usar el aire acondicionado, el enfriador VIGIA de Mexicolven representa un gran aliado para el transporte.

Si bien se trata de un enfriador que funciona con el motor apagado, Edgardo Paduán, gerente general de Mexicolven, explica cuatro ventajas de este dispositivo, ya probado y comprobado por grandes flotas en el país:

 

  1. Retorno de inversión, rentable

 

Considerando el ejemplo arriba mencionado, la inversión se amortiza un año y, tomando en cuenta que puede durar en promedio 10 años, ese costo de ralentí en realidad sería una ganancia bastante significativa para la operación del camión.

 

  1. Libre de mantenimiento

 

Una vez equipado, el dispositivo funciona en la mejores condiciones sin necesidad de hacerle prevenciones, es decir, no da lata. Y ante un eventual desperfecto o un manejo inadecuado que provoque su mal funcionamiento, el tercer punto sale al quite.

 

  1. Postventa, inigualable

 

El equipo de Mexicolven en todo el país tiene la solvencia para atender cualquier demanda de sus clientes, de forma prácticamente inmediata. Desde la instalación hasta la reparación de cualquier desperfecto, el servicio va garantizado.

 

  1. Independiente al camión

 

A diferencia de otras solucione, el VIESA de Mexicolven se instala sin utilizar los sistemas del vehículo, de tal manera que no afecta ni interfiere en el desempeño de la unidad. Cuenta con baterías propias y su autonomía depende de las necesidades de cada transportista.