Los operadores de autotransporte de carga enfrentan en cada viaje retos de robos e inseguridad, condiciones climáticas adversas, infraestructura no apta y convivencia con otros conductores no capacitados, factores que pueden incrementar el riesgo de un percance vial.

Por ello, alcanzar un récord de cero accidentes al volante de un vehículo de carga durante 20 años o más es un mérito que se consigue con disciplina y responsabilidad en la labor que desempeñan.

Y estos resultados se refuerzan con el respaldo cercano de empresas y organizaciones que impulsan su profesionalización, capacitación y el reconocimiento a su labor, actividad que es imprescindible para el movimiento de mercancías y, por ende, del crecimiento económico de cualquier región.

Detrás de los operadores hay un equipo de formación, de técnicos de mantenimiento, de comités de seguridad y de atención médica integral que los acompañan momento a momento para cuidar de su integridad y lograr que sus recorridos sean los más seguros, en beneficio del operador y de todos los usuarios de las vías.

Hoy en día, los conductores de autotransporte de carga están rompiendo paradigmas, y con capacitación e información se ha avanzado hacia la profesionalización de su oficio. Requieren el reconocimiento y dignificación de su labor, sobre todo, aquellos que han puesto empeño en el respeto y cuidado de otros usuarios de las vías.

Una conducción segura, sin accidentes, sí es posible. Extenderla durante varios años, consecutivamente, también. Ellos lo demuestran y comparten cómo lo han hecho hasta ser reconocidos en el Salón de la Fama de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP).

 

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“El autotransporte es mi vida”

Óscar Gerardo Rodríguez Martínez

Fábrica de Jabón La Corona

Con 54 años de edad, Óscar Rodríguez suma 36 años como operador de autotransporte y millones de kilómetros recorridos en carreteras del país. Integrante de Fábrica de Jabón La Corona desde hace más de dos décadas, hoy presume una de las máximas distinciones en su trayectoria: haber sido galardonado con el Premio Nacional de Seguridad Vial que otorga la ANTP por lograr un registro de 25 años con cero accidentes.

“El autotransporte es mi forma de vida. Me permite ganar dinero para mantener a la familia; pero, además, es un gusto por el hecho de manejar, traer mi unidad y viajar por todo el país”, expresa en entrevista.

Este destacado conductor de autotransporte reconoce que comenzó a ser más consciente de su desempeño y manejo gracias a la preparación que ha recibido en la empresa por medio de cursos y la adopción de una cultura de respeto.

 

“Somos gente respetuosa, nunca agredimos, somos tranquilos. Llevo 30 años sin un solo accidente en carretera. Más que nada, por seguir las reglas en la carretera, tener mucho cuidado, traer bien la unidad, uno mismo estar bien: descansado, tranquilidad en el manejo, responsabilidad, respetar a la gente”, manifiesta.

 

En Fábrica de Jabón La Corona, un conductor como Óscar debe cursar al menos 48 horas de capacitación al año, y los de nuevo ingreso reciben más de 100 horas de instrucción. La empresa tiene el objetivo de procurar su desarrollo profesional y de formar a sus propios conductores.

Los contenidos que adquieren son de seguridad vial, primordialmente, del vehículo; reglamentación vial, implementación de nuevas tecnologías, nutrición y salud. Todo lo anterior, con el propósito de que crezcan integralmente.

“Contamos con los cursos que nos dan en la empresa, no necesitamos andar tan castigados como otros transportistas en cuestión de horas de trabajo. Nosotros tenemos normas de horas de conducción, de descanso. Eso nos hace diferentes frente a otros operadores”, aclara.

Los operadores comienzan su carrera con unidades de una tonelada, después pasan a 3.5 toneladas, a 5.5 toneladas, y así sucesivamente. Van creciendo en llantas, entre más tenga su vehículo, mayor su jerarquía. Así se representan sus oportunidades para ir desarrollándose.

El cuidado de la empresa ha sido fundamental a través de la flexibilidad para el descanso, la oferta de alimentos, tiempos para las entregas, escoltas para mayor seguridad. “Siempre nos tratan de la mejor manera. Nos sentimos respaldados”, expresa.

 

“Soy un conductor altamente capacitado y profesional”

Juan Pablo Martínez Lomelí

Fábrica de Jabón La Corona

Antes de iniciar cualquier viaje, Juan Pablo Martínez Lomelí debe invariablemente aprobar evaluaciones médicas que incluyen una revisión de su estado físico, emocional y descanso. Además, pruebas de alcoholemia y estupefacientes, y verificar que su vehículo haya sido inspeccionado por un equipo altamente especializado en mantenimiento.

Así es como su empresa, Fábrica de Jabón La Corona, se asegura de que sus operadores y los camiones que conducen cumplen con los estándares de seguridad para emprender cualquier recorrido.

De 53 años edad y con una trayectoria de 27 años en conducción de unidades de carga, Martínez Lomelí reconoce que el autotransporte es su vida y el origen de múltiples satisfacciones. “Soy feliz en carretera”, expresa.

“Siempre me ha gustado la conducción. Vi a personas mayores que yo conduciendo unidades grandes y de ahí me nació la inquietud. Y me fijé esa meta, desde chamaco”.

Su vida profesional se desarrolló en Fábrica de Jabón La Corona. Hoy ostenta un registro de más de 25 años sin estar involucrado en un solo percance vial. Para Martínez Lomelí, este récord se consigue con capacitación, prevención y la manera en que se adapta a las condiciones de las carreteras.

“Hay operadores de otras líneas y automóviles que van en mal estado y pueden ocasionar accidentes; uno podría involucrarse ahí. Pero esas son las situaciones para las que precisamente uno está altamente preparado y tiene capacitación para conducir estas unidades de manera segura”, añade.

Afirma que las jornadas de preparación que brinda la compañía le han permitido desarrollar un olfato ante situaciones de peligro.

“Lo podemos detectar, es como un sexto sentido. Una vez que detectamos una actividad extraña o anormal, vamos tomando precaución, como disminuir la velocidad y mantener una mayor distancia entre vehículos. Hoy en día, la mayor distracción entre el resto de los conductores es el celular”, detalla.

Refiere que la sociedad juzga a los operadores como prepotentes y sin preparación, debido a colegas que conducen en mal estado y con poca responsabilidad. “Entonces, se cree que todos somos iguales. Pero en realidad, tenemos preparación; soy conductor capacitado y profesional”, señala. Martínez Lomelí consiguió el reconocimiento del Salón de la Fama de la ANTP, lo que representa para él y su familia plena satisfacción.

“Es un orgullo estar aquí. Ojalá que los demás compañeros se capacitaran para seguir adelante, es enriquecedora la conducción. Que sea destacable lo que están desempeñando”.

 

“La seguridad en la conducción es mi estilo de vida”

Salomé Castillo Rojas

Grupo Bimbo

En 1982, Salomé Castillo comenzó a colaborar en Grupo Bimbo, reconocida como la primera empresa en México en certificar su modelo integral de seguridad vial. Inició como ayudante de vendedor y se desarrolló como operador de transporte de mercancías. El año pasado concluyó su etapa como conductor, en la que durante 31 años consecutivos consiguió realizar su labor sin ningún accidente vial.

“Yo no sabía conducir, me enseñaron mis compañeros. Recuerdo que al principio de mis prácticas quería desistir ya que se me apagaba el vehículo, me ponía muy nervioso al iniciar a manejar y al aprender a controlarlo”, relata.

“Una vez que me sentí preparado, aprobé varios procesos internos, obligatorios para todo colaborador que conduzca un vehículo de la compañía, que consisten en un examen de manejo y el Taller del Conductor Profesional”.

Y durante su trayectoria en la empresa, que es un referente de seguridad vial y empresarial, subraya que cuidó siempre de su integridad y la de las personas; pensando siempre en su familia.

“La gente de hoy en día lleva, en muchos casos, un estilo de vida muy ajetreado; circulan apurados, debemos tener cuidado de los conductores, principalmente con los que andan desesperados y con prisa por las calles”, indica.

“Al conducir un vehículo de la empresa, significa que representamos a la organización, así que debemos dar el mejor ejemplo; debemos cuidar nuestra forma de conducir. Como la mayor parte del tiempo nos la pasamos en nuestro trabajo, esto después ya se convierte en un estilo de vida, se nos hace una cultura”.

Y añade que, debido a su disciplina y responsabilidad con los otros, los operadores deberían ser un ejemplo a seguir y una muestra para las nuevas generaciones. Por ello, para este operador de larga trayectoria es todo un orgullo haber recibido el galardón de la ANTP y pertenecer al Salón de la Fama.

“El galardón del salón de la fama se los comparto y presumo a todos los que me rodean: amigos, familiares y compañeros de trabajo. No es fácil, es cuestión de disciplina y orientación. Esto hace que día a día te cuides, que no le des preocupaciones a tu familia y así puedan estar tranquilos de que no tendrás algún evento vial”, comparte.

“Esto es lo que más me gusta y, aunque se vea que es repetitivo, todos los días se vive y se aprende algo nuevo”, concluye.

 

“Somos ejemplo en la conducción”

José Ángel Francisco Cázares Meda

Grupo Bimbo

José Ángel Cázares Meda ha participado en pruebas extremas en el Instituto Mexicano del Transporte de la SCT, por las que fue reconocido como el mejor operador que las haya realizado. Y, por encima de ello, es parte del Salón de la Fama de la ANTP por tener un registro de 25 años de conducción sin ningún accidente.

Con casi tres décadas dentro de Grupo Bimbo, está convencido de que su labor como conductor de autotrans- porte es esencial para el crecimiento del país, lo que para él significa un pri- vilegio, pues puede aportar al desarro- llo económico de México.

Por ello, quisiera que su profesión fuese admirada y que los operadores sean reconocidos por la labor de transportar productos que mueven al país. “Que nos vieran como ejemplo en la conducción”, expresa.

“El manejar es mi pasión y al pertenecer a este sector estoy desa- rrollándome en lo que me gusta; esto me permite viajar y conocer gente. Es un orgullo trabajar en Grupo Bimbo, ya que es un empresa en la que se valora a la persona, se cuida su seguridad y se promueve su desa- rrollo personal y profesional”, detalla.

El proceso de desarrollo de esta actividad en Bimbo inicia con el Taller del Conductor Profesional, en el que los operadores de autotransporte de la compañía se adentran en una cul- tura de seguridad vial.

Así, inician su trayectoria con- duciendo un camión torton, después un tractocamión y finalmente un vehículo con doble remolque. La empresa no cesa en corroborar sus competencias y habilidades en cada etapa para definir si deben conducir unidades de mayores dimensiones.

Todos en un principio inician en el patio de maniobras, posteriormente cubren viajes locales acompañados de un supervisor, y, una vez que superan esa etapa satisfactoria- mente, pueden cubrir rutas; lo mismo ocurre en los viajes por carretera.

Antes de emprender cualquier viaje, Cázares Meda y sus colegas se

preparan con un buen descanso, ali- mentación adecuada y una revisión exhaustiva de su vehículo. “La capa- citación está basada en la seguridad vial y el respeto a la sociedad”, añade.

Considera que la percepción de la sociedad sobre los operadores de autotransporte de mercancías

es de negligencia y falta de volun- tad para respetar los señalamientos viales, los límites de velocidad, el uso de las luces direccionales y la falta de pericia. Por lo que, parte de su trabajo también significa ser el ejemplo para las nuevas gene- raciones de operadores que vienen empujando fuerte.

 

“Ser parte del Salón de la Fama es un mérito en equipo”

José Ángel Beltrán García

Solistica

José Ángel Beltrán García acumula una trayectoria de 28 años como operador de distribución primaria, lo que significa que su labor se centra en transportar alimentos y bebidas en un tractocamión doblemente articulado.

Y lo ha logrado con un récord de cero percances viales. Por tal motivo, este operador es parte del Salón de la Fama de la ANTP. Él asegura que el reconocimiento no es un mérito personal, sino el resultado de la capacitación constante de Solistica, compañía a la que pertenece desde principios de la década de los 90.

 

“Yo no puedo decir que soy el ganador, aquí todos ganamos. Solistica gana, la empresa me ha formado, me ha formado en su organización, empecé desde abajo. Somos un equipo, me siento muy orgulloso”, manifiesta.

“Aquí en Solistica estamos comprometidos con la seguridad vial. Por eso la empresa nos da las capacitaciones semana a semana. No debemos pasar por alto manejar a determinadas velocidades en carretera, en la ciudad, en zona escolar. Respetamos mucho al automovilista, al peatón, a todo lo que conllevan las vialidades”, indica.

 

Añade que el reconocimiento es de gran relevancia para cualquier operador, incluso, para las familias, con las que se comparte y vive el sacrificio diario de esta labor que los mantiene en constante viaje.

“Es de gran importancia para nosotros como operadores y para nuestra familia estar en el Salón de la Fama. Es también una oportunidad de aportar a las nuevas generaciones de operadores. Es un honor para mí, mi esposa y mi hijo. Este premio nos brindó la ocasión de viajar en avión por primera vez. Por eso estoy muy agradecido con Dios y con Solistica”, destaca.

Recuerda que hace 28 años se incorporó a sus primeros cursos de capacitación. Semana a semana fue aprendiendo cada vez más y, aún hoy, cuando su experiencia es mayúscula, sigue participando en programas de formación.

“El conocimiento no termina, por eso nos capacitan semanalmente para poder conducir bien un vehículo. Nosotros brindamos seguridad a la gente con la que interactuamos, tratando de proteger y no provocar accidentes”, explica. “Nos certifican en seguridad, y esa inducción, incluso, nos sirve en la parte familiar”.

Con 54 años de edad, reconoce que la conducción de vehículos de carga implica grandes retos, pero también brinda enormes satisfacciones.

“Yo lo vivo con seguridad, me gusta lo que hago, lo disfruto. Integramos a la familia, nos da gusto transportar alimentos y bebidas a los negocios a los que atendemos. Es mi vida manejar, lo hago con gusto, lo disfruto mucho y cada día lo hago con más ganas. Le pido a mi Dios seguir con salud para poder continuar manejando mi unidad”, expresa.

 

“Dejamos a la familia por el gusto de trabajar”

José Luis Herrera Rodríguez

Solistica

José Luis Herrera Rodríguez, de 55 años de edad, inició su carrera como operador con el gusto de querer aprender a conducir un tractocamión.

“En una ocasión me tocó manejar lloviendo de noche, de madrugada, parecía que estaba cayendo hielo. Muy emocionante, y dije: ‘de aquí soy’. En Solistica es en donde me he profesionalizado y gran parte de mi vida he estado aquí”, relata.

“Antes de Solistica laboré en otra parte, donde permanecí siete meses. Pero aquí me formé hasta ser operador de doble remolque. Tengo 29 años tra- bajando con la compañía y llevo 30 años en el transporte pesado”, añade.

Herrera Rodríguez considera que la empresa se ocupa de brindar la mayor seguridad a sus operadores y a los usuarios de la red carretera nacional.

Además, ofrece a los conductores beneficios económicos, días de vaca- ciones flexibles, descansos según cada viaje, integración familiar, progra- mas permanentes de seguridad vial y unidades nuevas y modernas.

“Los cursos y programas son tan buenos para nosotros, que incluso nos gustaría que fueran más seguido. Nos sirven como retroalimentación, y aquí la capacitación la tenemos al 100% y permanente”, indica.

“Si en el transcurso de un mes nos permiten ir a un curso, a lo mejor se podría una o dos veces por semana, si uno se acopla para no perder algún viaje. La capacitación es excelente y se imparte todo el año”.

Y, como si fuera poco conducir diariamente un vehículo doblemente articulado, este operador coincide con la gran mayoría de sus colegas: uno de los mayores retos en su pro- fesión es dejar a la familia, no estar presente en celebraciones, momen- tos trascendentes, y todo, por el gusto de trabajar.

“Nos perdimos muchas cosas, es un verdadero sacrificio”, confiesa.

La recompensa viene en lo que puede entregar a su familia, y en la distinción de pertenecer al Salón de la Fama.

“Es un orgullo estar en Solistica y, tener todos esos años sin ningún accidente, pues se siente bien. Me imagino que así se sienten los beisbolistas que están en el Salón de la Fama. Además, están reconociendo el esfuerzo que ponemos en nuestro trabajo, el sacrificio a lo largo de todos estos años. Es un galardón a los profesionales que Solistica formó”.