Tras realizar el estudio “Big Data y Electromovilidad”, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), asegura que incentivar el uso de vehículos eléctricos como parte de una política pública sustentable en la Ciudad de México, facilitaría el despliegue tecnológico que la capital necesita para aminorar el cambio climático y mejorar la calidad de vida de las personas.

Claudia Octaviano, Coordinadora General de Mitigación del Cambio Climático del INECC, informó a través de un webinar, que a partir de 50 millones de entradas a la plataforma WAZE proporcionadas por la ONU, se analizaron los patrones de movilidad y sociales en la CDMX, lo que permitió proponer rutas optimizadas de electromovilidad, así como un plan de desarrollo de la infraestructura necesaria para llevarlo a cabo.

Octaviano señaló que si la flota de taxis y unidades de transporte público y privado fuera eléctrica, disminuiría hasta un 20% el nivel de CO2 en la ciudad.

“La Ciudad de México es la más congestionada del mundo. Diariamente se consumen 20 millones de litros de gasolina y diesel, lo que genera la emisión de 11 millones de toneladas de CO2. Por ello necesitamos implementar proyectos de vanguardia que permitan combatir el cambio climático”, señaló.

La investigadora aseguró que es posible implementar tres rutas electrificadas de movilidad: una en el circuito interior, otra hacia la zona de Santa Fe, y una más al oriente de la capital, tras identificar los estratos sociales que más utilizan el transporte público, así como las principales vías afectadas por el tráfico.

Otra justificación es el alto número de centros comerciales, gasolineras y sitios de trabajo que albergan estas zonas, lo que también hace viable la instalación de estaciones de recarga en estos puntos de encuentro.

“Los patrones de tráfico severo se observan consistentemente en las mañanas y en las tardes. Algunos incentivos como crear carriles exclusivos para vehículos eléctricos, podrían facilitar el despliegue tecnológico que la ciudad necesita”, manifestó.

Sobre el alcance del proyecto, Octaviano afirmó que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), conoce los resultados el estudio y que mostró interés en replicarlo en otras ciudades del país, aunque todavía no hay plan ni calendario para ello.

En la realización del estudio participó el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), la Universidad de California en Berkeley y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Cabe señalar que dicho proyecto obtuvo el primer lugar de la competencia “Data for Climate Action”, avalada por la ONU, en el marco de la COP23 en Bonn, Alemania.

Acá, algunas de los parámetros y recomendaciones del estudio: