Exportadores mexicanos de jitomate aceptaron la condición del Gobierno de Estados Unidos y llegaron a un acuerdo de último minuto para suspender la investigación de dumping en curso del Departamento de Comercio (DOC, por su sigla en inglés) estadounidense. 

Lo anterior significa que se elimina el cobro de un arancel de 17.56% que los productores pagaban desde mayo cada vez que sus cosechas cruzaban la frontera. 

A cambio, se incluye la última propuesta de Estados Unidos de inspeccionar en los cruces fronterizos al 92% de los camiones para revisar la calidad de la hortaliza, informaron en un comunicado conjunto la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), el Consejo Agrícola de Baja California (CABC), el Sistema  Producto Tomate Nacional (SPTN) y la Asociación de Productores de Hortalizas del Yaqui-Mayo (APHYM).

De acuerdo con el DOC, el acuerdo incluye un nuevo mecanismo de inspección para evitar la importación de tomates de baja calidad y en malas condiciones desde México, que pueden tener efectos supresores de precios en el mercado, y permite al Departamento auditar hasta 80 productores mexicanos de tomate por trimestre, o más, con buena causa.

Por la frontera cruzan anualmente más de 120,000 camiones que transportan esta hortaliza, por lo que al aplicarse las revisiones al 92% de los vehículos se detendrán a al menos 110,000 unidades de carga. En un principio, la Administración estadounidense pedía la revisión a la totalidad de los camiones que mueven tomate rojo mexicano.

Previamente, Jesús Seade, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), advirtió que las inspecciones traerán una afectación irreparable para las exportaciones mexicanas de tomate –producto del que dependen 1.5 millones de productores en el país–, así como servicios directamente asociados.

“Es totalmente inaceptable para el Gobierno de México, ya que constituye un claro obstáculo técnico al comercio. Aceptarla provocaría un colapso logístico y aduanero en el flujo del comercio bilateral, afectando severamente a las cadenas de valor de ambos países”, afirmó en su cuenta de Twitter el 7 de agosto pasado.

En ese mismo espacio indicó que la exigencia del Gobierno de Estados Unidos de inspeccionar en la frontera –por calidad– el tomate rojo mexicano no tenía función o motivación fitosanitaria alguna, pues, en 2018, el rechazo de jitomate nacional por calidad fue de solo el 0.32% de la totalidad de exportaciones. 

Los representantes de productores habían coincidido también en que la propuesta era irracional e inviable, pues no se tiene la estructura operativa para realizarlas, sería costoso mantener a un “ejército” de inspectores y el producto podría descomponerse. Además, las revisiones tendría que realizarlas el Departamento de Agricultura estadounidense.

Celebra Gobierno mexicano

En su mensaje matutino, el Presidente Andrés Manuel López Obrador celebró el acuerdo que elimina los aranceles a la exportación del tomate.

“Ayudamos bastante. Seguramente en el transcurso del día de hoy se va a informar por parte de la Secretaría de Economía y de Relaciones Exteriores”, expresó el Jefe del Ejecutivo.

La Secretaría de Economía manifestó en un comunicado su satisfacción por el acuerdo e indicó que entrará en vigor el próximo 19 de septiembre.

“Este resultado es una buena noticia, pues permitirá mantener abierto el mercado para nuestras exportaciones de tomate a los Estados Unidos”, dijo la titular de la dependencia, Graciela Márquez.

En el mismo sentido fue el mensaje de Jesús Seade, Subsecretario y negociador comercial para América del Norte. “

“¡¡¡Se logra el Acuerdo de Suspensión de Tomate!!! Felicidades, productores, reconociendo su tesón infinitos para lograr un acuerdo en este sector tan importante del comercio México-EEUU. Trabajo central de Alfonso Romo, Secretario de Agricultura Víctor Villalobos y la Embajadora Martha Bárcena”, escribió.