La entrada en vigor de los estándares de emisiones más estrictos establecidos en la NOM-044 de la SEMARNAT define un nuevo paradigma para el autotransporte que va más allá de los beneficios ambientales y la labor de los fabricantes de vehículos pesados. El transportista –como consumidor de la nueva tecnología– tiene sus propias inquietudes respecto a la llegada de esta normativa y lo que implica.

Por ello, el Termómetro TyT de esta semana evaluó las principales preocupaciones que tienen los empresarios del sector con la adopción de motores con estándar Euro 5 o superior, los cuales serán los únicos que podrán incorporarse en unidades nuevas con peso bruto vehicular mayor a 3,857 kilogramos y que utilizan diesel como combustible que sean producidas o importadas a partir del 1º de julio de este año.

Así, 174 participantes de este ejercicio, que representan al 47% de los 371 votos totales, señalaron que un mayor costo inicial de las unidades es lo que les genera mayor preocupación.  

Y es que, de acuerdo con los propios fabricantes de vehículos pesados, con los motores Euro 5, este precio aumentará entre el cinco y 10 por ciento. Asimismo, agregan que con el estándar Euro 6 se incrementará entre un 10 y 15 por ciento.

Al respecto, la industria representada por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) ha remarcado en diversas ocasiones que para una mejor transición y cumplimiento de la NOM-044, se requieren incentivos verdes, ofrecer un financiamiento más accesible y profesionalización de las empresas del sector.

Asimismo, los fabricantes han señalado que, aunque el precio inicial es mayor, debido a los beneficios en rendimiento de combustible, al final en el análisis de costo total de propiedad, las unidades con motores Euro 5 o superior serán más rentables.

En segundo lugar, el 37% de los transportistas (137) consideraron– a través de la cuenta de Twitter @revistaTyT– que el costo del mantenimiento de los vehículos de nueva generación es una preocupación.

En este sentido, las marcas han señalado que la nueva tecnología tiene la ventaja de ofrecer periodos de servicio extendidos y, particularmente el sistema de postratamiento SCR, es de bajo mantenimiento.

Los expertos en materia de servicio recomiendan a las flotas acercarse con las armadoras, a través de sus Redes de Distribuidores, para conocer los programas de capacitación para técnicos que, en muchas ocasiones, son gratuitos, así como instruirlos para seguir al pie de la letra los manuales de los fabricantes.

El Termómetro TyT reveló que el 11% de los votantes (41) considera como una preocupación la calidad y cuidado del DEF (urea de grado automotriz).

En este renglón, cabe aclarar que su consumo depende del tipo de vehículo que lo requiera –ya sea un camión, tractocamión o autobús–, el nivel de uso y el tipo de trayecto que realice.

Los expertos detallan que los transportistas deben cuidar especialmente la calidad de este químico pues, si no se coloca uno inadecuado o en menor cantidad, se provocarán obstrucciones que eventualmente dañarán al sistema; además, dependiendo de la marca, el motor disminuye su potencia hasta en un 30% de su capacidad, provocando que el vehículo circule a baja velocidad.

En última posición, el 5% (18) de los participantes del Termómetro TyT de esta semana señaló que la tecnología SCR es una preocupación. Este sistema de postratamiento para los gases de salida del motor es fundamental para cumplir con las exigencias de control de emisiones. Estos ocupan un catalizador –costoso, delicado y sensible a impurezas– y requieren DEF como agente reductor.

Pero las ventajas de esta tecnología se extienden a una mejora del rendimiento del diesel, alargar la vida útil de los motores, disminuir el costo de mantenimiento de la unidad y reducir las emisiones contaminantes al ambiente.