Rolando Cañas, Presidente de la Academia de Derecho Ambiental (AMDA), y Ramón Ojeda Mestre, Secretario General de la Corte Internacional de Arbitraje Ambiental, quienes encabezan el amparo con el que se suspendieron las obras del Metrobús Línea 7, coincidieron en que no se oponen a este sistema de transporte pero buscan que el proyecto no genere daños al medio ambiente con vehículos de doble piso circulando en avenida Paseo de la Reforma.

En diferentes entrevistas con Grupo Fórmula y Noticias MVS, Ojeda Mestre declaró que el arbolado urbano de esta arteria no está acondicionado para los autobuses que se pretenden utilizar en la línea 7. “Serían convenientes unidades eléctricas o híbridas, de un solo piso; que tomaran otra ruta, no Paseo de la Reforma”, puntualizó.

“Somos partidarios del transporte público, del Metrobús, pero no de cualquier tipo ni en cualquier parte de la ciudad”, señaló el abogado ambientalista.  Agregó que en caso de que el proyecto se reanudara, se buscará que sea con vehículos que no generen exceso de peso y que circulen por avenida Chapultepec.

Por su parte, Rolando Cañas, Presidente de la AMDA, reiteró que su organización no está en contra del transporte público sustentable pero que consideran a este proyecto mal planeado. Además, dijo, el Gobierno de la Ciudad de México no realizó una consulta pública respecto a esta obra de gran impacto, violando así la Ley Ambiental del Distrito Federal.

Subrayó que son abogados ambientalistas, no activistas, y todas las pruebas y argumentos los presentarán ante el juez. Aclaró que es incierto cuándo terminará el juicio pues aún hay muchas pruebas que desahogar por ambas partes.

Gobierno de la CDMX defiende al proyecto

En entrevista radiofónica, Guillermo Calderón Aguilera, Director General del Metrobús, reiteró que en la Línea 7 no se está alterando ningún área natural del Bosque de Chapultepec, así como ningún monumento histórico de la zona. “Al contrario, se está siendo muy cuidadoso”.

Recordó que en esta obra se van a sustituir 180 autobuses contaminantes, obsoletos y poco accesibles, por 90 autobuses de bajas emisiones con especificaciones que están en boga en Europa, con accesibilidad a personas con sillas de ruedas y sistemas de videovigilancia.

Defendió que se tratarán de autobuses de doble piso porque en ellos siete de cada 10 pasajeros podrán ir sentados, lo que mejorará el servicio en uno de los corredores más emblemáticos y turísticos de la CDMX.

“Es un proyecto que no sólo mejora la movilidad sino mejora la calidad del ambiente al reducir más de 19,000 toneladas de gases de efecto invernadero”, destacó en el aspecto ambiental.

A su vez, Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno capitalino, refirió que esta obra se ha estado analizando mucho por los sectores de movilidad y desarrollo urbano.

“Es un mejoramiento de infraestructura de Reforma, por todos lados es un beneficio”, expresó al tiempo que destacó el embellecimiento integral de la avenida, al incluir lo que denominó  “la parte de Reforma abandonada”, que es de Eje 1 Norte hacia La Villa.

Destacó llevarán sus argumentos a nivel jurídico, explicando y demostrando una vez más los beneficios de la obra.

“Simplemente no se ha comprendido lo que dijo el INAH, hay una interpretación, que me parece no es lo que corresponde a la realidad y habrá que hacer las explicaciones correspondientes”, dijo. Finalizó señalando que existen intereses políticos para detener este proyecto.