Desde 2014, los vehículos pesados en Estados Unidos entraron en una nueva etapa de certificación para reducir el consumo de combustible y las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Nicolás Domínguez Vergara, Profesor Investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE) explican los resultados de esta iniciativa del autotransporte norteamericano.

En el marco del webinar “Características de la Norma de Eficiencia Energética en el Transporte Pesado de los Estados Unidos de América”, el experto detalló que dicha iniciativa se compone de dos fases, la primera lanzada en 2011 e implementada hasta el 2014, y la segunda está vigente desde 2016.

Entre los resultados más importantes de la primera etapa se redujo el consumo de combustible en 530 millones de barriles – equivalentes a 50,000 millones de dólares–, y se emitieron 270 millones de toneladas menos de gases de efecto invernadero.

Domínguez Vergara destacó que esta norma se realizó considerando las tecnologías entonces disponibles para vehículos y con el consenso de la industria productora de pesados, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) y la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA, por sus siglas en inglés).

Posteriormente, en la fase dos se vuelve obligatoria y contempla nuevos límites de consumo para2021, 2024 y 2027. Asimismo, abarca la certificación del motor, el tractocamión  y el remolque.

No obstante, esta nueva fase provocó controversia al contemplar tecnologías más avanzadas; aunque, aclaró, se trata de una iniciativa rentable en la que los beneficios sobrepasan los costos. De hecho, se calcula que la recuperación de inversión es entre dos y cuatro años.

Otra de las novedades es la certificación a través de la versión mejorada del Modelo de emisiones de gases de efecto invernadero (GEM, por su siglas en inglés), en la que se amplía la variedad de vehículos que puede analizar.

La nueva etapa implica ahorros por medio millón de barriles de combustible diariamente, una disminución de 1,100 millones de toneladas métricas de contaminantes de carbono, más de 80,000 millones de galones de combustible y ahorros netos para la sociedad equivalentes a 230,000 mdd.

Se prevé que para 2021, los tractocamiones disminuyan la emisión de GEI en 13 por ciento, 20% para 2024 y hasta 25% en 2027.

¿Por qué hacerlo? Nicolás Domínguez Vergara señaló que, en Estados Unidos, los vehículos medianos y pesados producen el 20% de las emisiones de efecto invernadero del sector transporte. Se estima que para 2030 dichas emisiones serán mayores a las de los automóviles.

Y, si bien se estiman incrementos en el costo de nuevos vehículos que podrían llegar en 2027 hasta en 12% en tractos y 4% en remolques; una de las claves para que la industria armadora se interesara en esta norma es que el Gobierno estadounidense les proporcionó estímulos para desarrollar las tecnologías para su cumplimiento. Un caso muy diferente a lo que sucede en México, consideró.

“Implementar una norma no es simple puesto que son muchas variables técnicas, económicas, ambientales… que se entrelazan y deben estudiarse con el fin de que la sociedad se beneficie. En Estados Unidos lo están logrando”, concluyó Domínguez.