Prácticamente durante los últimos 60 o 70 años, la ciudad de León, Guanajuato, ha sido reconocida en México, e inclusive en gran parte del mundo, por una razón principal: ser cuna de una de las industrias zapateras más importantes que existen.

Y definitivamente no es para menos. Sobre todo cuando nos damos cuenta de que León es responsable de más del 53% de la aportación que realiza al Producto Interno Bruto (PIB) el negocio del calzado a nivel nacional.

Sin embargo, desde hace 13 años, el desarrollo zapatero dejó de ser la principal circunstancia por la cual el país miraba de reojo a esta ciudad del Bajío, ¿qué fue entonces lo que sucedió?

Todo se remonta a la mañana del sábado 27 de septiembre de 2003, cuando, sin hacer mucho ruido, León inauguró un concepto de transporte público que hasta la fecha no se había explorado: el sistema BRT (Bus Rapid Transit), el primero con el que se contaba en todo México.

La gente no tenía ni idea de en qué consistía este nuevo modelo de transporte, y mucho menos sabían que su puesta en marcha era, en su momento, el punto más alto de una estrategia de movilidad que llevaba desde 10 años atrás creándose en el seno de esta ciudad con un objetivo único, contar con un Sistema Integrado de Transporte (SIT) que funcionara en toda la ciudad.

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*Diariamente se realizan a bordo del SIT Optibús más de 630 mil viajes

Pioneros

 Todo comenzó exactamente en el año de 1993, cuando por iniciativa de gobierno del estado se tomó la primera decisión crucial para esta transformación, condicionar cualquier incremento en las tarifas de uso a una mejora considerable en el servicio que se brindaba.

Así lo explica Daniel Adolfo Villaseñor Moreno, Presidente del Consejo de los Transportistas Urbanos de León, quien agrega que en aquellos años el panorama que se tenía en el transporte público de la ciudad era completamente diferente al que se tiene actualmente.

“En esos tiempos el transporte en León trabajaba bajo un esquema de organización elemental, bajo la figura del hombre – camión, con conocimientos totalmente empíricos y jornadas de trabajo para los choferes de hasta 16 horas, teníamos un número elevado de accidentes, maltratábamos al usuario y los autobuses estaban en muy malas condiciones, la verdad el servicio no era nada bueno”, expone.

La acción gubernamental golpeó a los transportistas, quienes batallaron para poder conseguir los aumentos que buscaban. Finalmente, dos pasos sustanciales en todos los sentidos se dieron en 1999 y el año 2000, primero con la creación del Fideicomiso para el Transporte Urbano, en el cual se incluyó un capítulo de capacitación de los transportistas en todos los niveles, y después con el establecimiento de un segundo fideicomiso, ahora para la Administración del Cobro Controlado, que posteriormente terminó por conocerse como Pagobús.

¿De qué estamos hablando? Pues de un sistema de pago homologado vía tarjeta electrónica que se adaptó para toda la ciudad y que convirtió a León en el primer sitio en el país, segundo en América Latina, en contar con este esquema de cobro.

La mesa comenzó así a quedar servida para el establecimiento del Optibús, dando los pasos finales para su creación en 2001 y 2002, años en los que se dio luz verde al novedoso proyecto.

“Las empresas nos empezamos a preparar entonces para participar en este nuevo sistema de transporte integral, que para nosotros parecía más bien como una película de terror, porque no sabíamos al 100% de qué se trataba y considerábamos que podía poner nuestro patrimonio en riesgo”, indica.

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*Daniel Adolfo Villaseñor Moreno, Presidente del Consejo de los Transportistas Urbanos de León

El día ‘D’

En la otra cara de la moneda se encontraba Luis Enrique Moreno Cortés, un hombre que al igual que los transportistas se encontraba la noche del 26 de septiembre de 2003 con un enorme nerviosismo.

Y es que no era para menos, ya que en sus manos estaba poner finalmente en funcionamiento el nuevo sistema que estaba por transformar, además de la manera en que los guanajuatenses se desplazaban, el paradigma del transporte público eficiente en México.

“Parecía que no alcanzábamos la meta y las horas seguían avanzando, los camiones llegaron un día antes, los operadores no sabían cómo manejarlos, tenían miedo a acercarse a las estaciones y se demoraban muchísimo en hacer los recorridos, pero ya no había vuelta de hoja, necesitábamos avanzar”, explica en entrevista con TyT, el actual Director de Movilidad de la ciudad, quien en aquellos años ocupaba también este mismo cargo.

El servicio dio inicio con un fin de semana gratuito que tenía como objetivo mostrar a la gente el funcionamiento del BRT y, posteriormente, a pesar de que la adaptación no fue nada sencilla, el sistema caminó y se estableció correctamente con el paso de los meses.

El Optibús era así la joya de la corona, sin embargo, lo verdaderamente importante para León no era únicamente este servicio, sino que a la par también se había logrado crear también el SIT que en 1993 se habían propuesto desarrollar.

De esta manera, junto al BRT, que contaba con tres líneas troncales iniciales, también entró en funcionamiento una red integrada con 31 rutas alimentadoras y seis auxiliares, siendo en conjunto 40, de las 112 que existen en León, con las que el SIT cubría ya a finales del año de inauguración el 35% del total de los viajes que diariamente se hacían en la ciudad en transporte público.

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*Luis Enrique Moreno Cortés, Secretario de Movilidad de León

Crecimiento y actualidad

 El sistema evolucionó en 2010 a una segunda etapa, y hoy, a 13 años de distancia de su nacimiento, cuenta ya con 72 rutas, de las cuales 5 pertenecen al BRT Optibús, 49 son alimentadoras y 18 auxiliares, alcanzando ya una cobertura del 65% del total de las personas que se mueven vía transporte público.

Estos números podrían incrementarse para finales del mes de septiembre, en el que, de acuerdo con Moreno Cortés, estarán entrando en actividad la tercera y cuarta etapa de desarrollo del SIT, con el que el sistema integral alcanzaría a absorber un 90% del total del transporte público de la ciudad, con 86 rutas, 9 del Optibús, 58 alimentadoras y 21 auxiliares.

El proceso para contar con este sistema ha sido largo e inclusive costoso, debido a la inversión de casi 1,100 millones de pesos (mdp) que se ha realizado desde su inauguración hasta hoy, sin embargo, el rostro que ahora tiene el sistema de transporte en comparación con lo que se tenía a principios de la década de los 90’s es completamente distinto.

“Es cierto que el sistema y los procesos son perfectibles, pero hemos logrado crear una comunión entre todos los actores involucrados en el desarrollo del SIT que nos ha permitido pensar siempre en crecer con la mira puesta en conseguir el 100% de cobertura”, precisa el líder de los transportistas, Daniel Adolfo Villaseñor Moreno.

Lecciones de transformación

 Luego de la experiencia, otros sitios también emprendieron un proceso de evolución en sus sistemas de transportes, como la Ciudad de México, con la creación del Metrobús, o Jalisco e Hidalgo, con el Macrobús y Tuzobús, contabilizándose ya en todo el país 10 sistemas BRT.

Sin embargo, aún hoy en día ninguna ciudad ha podido desarrollar un SIT como el concibió León, quien ya controla casi en su totalidad al transporte público que recorre todos los días sus calles y avenidas, esto a pesar de la necesidad que existe casi en la mayoría del país por modernizar a este sector y favorecer la movilidad.

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*Se espera que para su 4ta etapa de desarrollo el SIT Optibús beneficie a más de 120 mil pasajeros todos los días

Bajo este paradigma, ¿cuáles son las lecciones que podría dejar a todo México el trabajo realizado en el municipio guanajuatense? Para Luis Enrique Moreno Cortés serían básicamente cuatro cosas en las que las ciudades deberían de comenzar a trabajar para poder ofrecer a la gente servicios competitivos y eficientes.

1.- Planeación y continuidad

 Muchos podrían pensar que la mayor cualidad que tuvo León al crear su SIT fue la visión, pero de acuerdo con el titular de Movilidad del municipio del Bajío, lo que permitió verdaderamente a la ciudad alcanzar los niveles de efectividad y cobertura que hoy tiene en materia de transporte público fue la planeación que se desarrolló desde principios de la década de los 90’s.

Es por eso que el funcionario recomienda a las ciudades mexicanas crear esquemas de modernización a largo plazo y darles continuidad, privilegiando estos proyectos por encima de cualquier situación política o cambio de administración. Asimismo, llama a no pretender que estos cambios se generen en pocos meses o incluso años, ya que para que realmente funcionen se requiere de periodos largos concepción.

2.- De hombre – camión a empresa

En segundo lugar, advierte, es necesario trabajar en transformar la figura básica del empresario hombre – camión en empresas sólidas. Se trata de un punto que suele ser controversial para los transportistas, quienes llevan años trabajando de esta manera y muchas veces consideran que el hecho de dejar atrás este esquema puede lastimar sus intereses, sin embargo, asegura, los resultados para ellos son todo lo contrario.

Luis Enrique Moreno Cortés señala que sólo a través de este paso se puede conseguir una profesionalización en el servicio, con capacitación, mejora continua en los autobuses y beneficios tanto para los transportistas y operadores como para los usuarios.

De acuerdo con cifras de Villaseñor Moreno, en el caso de León, actualmente el 100% de los empresarios del sector ya están involucrados en la nueva organización del transporte público. La clave para conseguir el salto, comenta, está en otorgar certeza y claridad a los transportistas.

3.- Fortalecimiento marco institucional

La tercera recomendación es el fortalecimiento jurídico de las instituciones relacionadas a los temas de movilidad y transporte, las cuales deben ahora tener la capacidad ser la cabeza de este proceso de transformación, organizando perfectamente el proyecto y atando cada uno de los cabos que vayan apareciendo.

En este sentido, recomienda Moreno Cortés, se debe trabajar ahora con nuevas tecnologías para realizar la administración del sistema y el manejo de las concesiones, tomando perfectamente el control de los procesos de movilidad, y es que “no sólo los transportistas deben profesionalizarse, sino también las autoridades”.

4.- Modernización y adaptación de la infraestructura

Finalmente, el político da un paso adelante y sostiene que se debe de trabajar en modernizar la infraestructura vial que se tiene con el objetivo de beneficiar tres puntos muy importantes: el uso del transporte público, el traslado del peatón y la utilización de sistemas alternativos de traslado, como las bicicletas.

Únicamente de esta manera, comenta, se podrá avanzar hacia una movilidad efectiva. En su caso, es importante agregar que la ciudad, además del tema de modernización del transporte público, hoy tiene establecidos 111 kilómetros de ciclovías, mismos que los colocan como la cuarta ciudad en Latinoamérica con mayor alcance en este sentido, únicamente por detrás de Bogotá, Curitiba y la Ciudad de México.

Luis Enrique Moreno Cortés sabe que el esfuerzo que se ha realizado en León, Guanajuato, es destacable y ha servido desde su nacimiento como ejemplo para todo el país, sin embargo, prefiere mantenerse ecuánime, ya a pesar de sus alcances siempre existe más por hacer.

“Vamos a lograr que nuestro SIT cubra el 100% de la movilidad pública en la ciudad, y después de eso no podemos detenernos, ya que la exigencia continúa y, muy probablemente, un nuevo modelo de transporte ya estará tocando en su momento a nuestra puerta”, concluye.