A poco más de un año de tomar el control del sistema de transporte Ecovía, el Gobierno de Nuevo León presumió que ahora es un medio óptimo que funciona con más unidades, redujo su déficit operativo y eliminó gastos innecesarios; al mismo tiempo reveló que en breve incorporará a su flota cinco autobuses doble piso.

Los nuevos vehículos, con una capacidad para 120 personas, fueron adquiridos con recursos de la propia operación del sistema, explicó Roberto Russildi, Secretario de Desarrollo Sustentable del estado. Asimismo, explicó que el Gobierno de la entidad, abre la posibilidad de contratar un crédito puente que permitiría a los concesionarios adquirir más unidades.

Russildi señaló que desde que puso en marcha la requisa, en octubre del año pasado, el Estado ha invertido cerca de 25 millones de pesos en refacciones originales para los autobuses, lo que deberá incluirse en la operación de Ecovía, para que el monto regrese al Gobierno.

Además, el déficit en los ingresos de Ecovía que era de 30 mdp anuales antes de la requisa, hoy es de 10 mdp, explicó.

El funcionario estatal destacó que la requisa es una medida de emergencia temporal, lo que implica que la concesión nunca fue retirada a los transportistas, solo se tomó el control para evitar el colapso del sistema.

Reiteró que ésta será levantada en cuanto los concesionarios cumplan con ciertos requerimientos; entre ellos, contar con un gerente general aprobado por el Estado, que rinda cuentas a un Consejo integrado por transportistas, concesionarios de las estaciones y la propia autoridad.

“Si no hubiéramos tomado esa medida en octubre del 2016, nos hubiéramos quedado sin el servicio de la Ecovía siendo que es la ruta de transporte más importante de toda la zona metropolitana”, expresó.

En conferencia de prensa Roberto Russildi recordó que la requisa fue motivada incumplimiento de las condiciones de concesión, brindar servicio deficiente, contar con unidades en mal estado, interrupción del servicio por la falta de mantenimientos a los vehículos y conflictos laborales por jornadas de trabajo excesivas para los operadores.

Luego de las acciones emprendidas por las autoridades estatales, dijo, se han reducido las vueltas perdidas por unidades fuera de circulación, pasando de 2,000 a 500 actualmente. También, se aumentó la afluencia un 14% en comparación con el 2016; al mismo tiempo, se tiene un uso más eficiente del sistema, al aumentar los pasajeros por autobús, de un promedio de 1,081 usuarios diarios registrados el año pasado, a 1,292 en 2017.