Si en la metáfora anatómica, el motor es el corazón del tractocamión, el lubricante bien podría ser la sangre que permite su correcto y óptimo funcionamiento, pues de lo contrario, no funcionaría. 

Y si bien hay distintos fluidos para garantizar el funcionamiento de un vehículo, el lubricante resulta fundamental para proteger el motor y sus componentes, además de permitir la movilidad necesaria para impulsar el vehículo sin sufrir tanto deterioro.

En este sentido, las Esenciales TyT de este martes se enfocan en la importancia de cubrir las piezas con una delgada capa para que no se desgasten, como misión de un lubricante de motor.

Una vez que el motor está en funcionamiento y el lubricante circula efectivamente por los conductos, esta sustancia continúa protegiendo las piezas de la máquina para prevenir el contacto metal con metal, que puede resultar en el desgaste del motor.

Los lubricantes generan una película en las paredes interiores del motor, que hacen que las piezas no se deformen y funcionen todas con normalidad. De lo contrario, su propio movimiento generaría una fricción constante, calentamiento continuo y, por lo tanto, desgaste casi inmediato.

Especialistas advierten que un motor sin el lubricante adecuado puede perder hasta 30% de su vida útil debido a la fricción y el desgaste prematuro. 

Es por eso que a continuación se desglosan seis claves para procurar el mejor mantenimiento en este renglón, ya que, de lo contrario, las consecuencias podrían ser lamentables. 

  1. Desgaste prematuro de piezas

Sin una lubricación adecuada, los residuos pueden generar fricción excesiva entre las piezas móviles lo que acelera su desgaste.

  1. Obstrucción de conductos de aceite

La acumulación de residuos puede bloquear el flujo de aceite e impide la correcta lubricación y enfriamiento del motor.

  1. Sobrecalentamiento del motor

Los residuos afectan la disipación del calor y hacen que el motor trabaje a temperaturas más altas de lo normal.

  1. Pérdida de potencia y eficiencia

Un motor contaminado por residuos tiene que trabajar más, lo que reduce su desempeño y aumenta el consumo de combustible.

  1. Corrosión interna

Algunos residuos pueden contener partículas ácidas que causan deterioro en los componentes metálicos internos.

  1. Fallas en el sistema de válvulas

Los depósitos de residuos provocan que las válvulas no cierren correctamente.

De acuerdo con datos de la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE), los aceites con tecnología sintética pueden extender la vida del motor hasta en un 50%, en comparación con aceites minerales convencionales, lo que se traduce en una mejor protección contra altas temperaturas y un menor consumo de combustible.

Te recomendamos: Lubricantes sintéticos: claves para el desempeño a largo plazo

Para los conductores en México, garantizar el mantenimiento adecuado del motor representa una inversión en seguridad y eficiencia, de tal manera que realizar el cambio de lubricante según las especificaciones del fabricante del vehículo ayuda a prevenir averías costosas y mantiene la unidad en óptimas condiciones de operación.

Te invitamos a escuchar el episodio más reciente de nuestro podcast Ruta TyT: